Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido_2Edición

GUÍA GEOLÓGICA Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido GUÍAS GEOLÓGICAS DE PARQUES NACIONALES Instituto Geológico y Minero de España Organismo Autónomo Parques Nacionales S E G U N D A E D I C I Ó N

El Instituto Geológico y Minero de España (IGME) con el apoyo del Organismo Autónomo de Parques Nacionales continúa con esta guía la realización de la colección de guías Geológicas de Parques Nacionales. El objetivo fundamental de esta nueva serie es poner a disposición de los visitantes y estudiosos de Parques Nacionales unas guías donde, a través de diferentes itinerarios, se describan con rigor científico y amenidad divulgativa los procesos geológicos observables y las formas geológicas singulares. Cada guía va acompañada de un Mapa Geológico, en el que se representan las unidades geológicas con significado en la evolución y génesis del paisaje. Este mapa va soportado sobre un modelo digital del terreno para lograr una mejor expresión gráfica y un mayor atractivo estético. La Guía Geológica del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido continúa con esta colección ya que la espectacular morfología glaciar esculpida sobre un macizo calcáreo singular, confieren a estas montañas múltiples atractivos que no han pasado desapercibidos al visitante. En esta guía se puede encontrar una descripción general de los materiales y procesos geológicos y geomorfológicos que afectan al territorio incluido en el parque, enmarcado en el contexto de la Cordillera Pirenaica. Se incluye asimismo una serie de capítulos específicos de los itinerarios geológicos más representativos y la descripción de los elementos y procesos geológicos genéricos o singulares que se observan en cada uno de ellos. Por último la guía incluye un apéndice con la bibliografía seleccionada más relevante y un glosario con los términos geológicos empleados en el texto Roberto RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ

PARQUE NACIONAL DE ORDESA Y MONTE PERDIDO

Instituto Geológico yMinero de España Organismo Autónomo Parques Nacionales PARQUE NACIONAL DE ORDESA Y MONTE PERDIDO GUÍA GEOLÓGICA Editores Roberto Rodríguez Fernández Alejandro RobadorMoreno

ColeCCión: Guías Geológicas de Parques Nacionales eDiToReS: Roberto Rodríguez Fernández Alejandro Robador Moreno AUTORES DE TEXTOS Y MAPAS Alejandro Robador Moreno Luis Carcavilla Urquí Josep María Samsó Escolà Albert Martínez Rius Roberto Rodríguez Fernández COLABORADORES Ánchel Belmonte Ribas Ester Boixereu Vila Ángel Salazar Rincón Mª del Pilar Mata Campos José Ignacio Canudo Raquel Rabal Garcés FUENTES CARTOGRÁFICAS Mapa geológico: Mapa Geológico a escala 1:25.000 del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido J. M. Samsó y A. Robador (2018 - ISBN: 987-84-9138-067-2) COMPOSICIÓN CARTOGRÁFICA E ILUSTRACIONES Albert Martínez Rius, todas excepto las de las páginas 48-49, 71 y 138 (A. Robador) FOTOGRAFÍAS Josep María Samsó Escolà: 16-17, 18-19, 20, 30, 31(s), 39, 40, 42, 45, 47, 51, 58, 59 (i), 60-66, 67(i), 68-71, 74-81, 87, 94, 99(i), 102-110, 132-150, 166-169, 170-175, 184-191,192-199, 202-207, 208(s), 210-212 Luis Carcavilla Urquí: 21, 24, 26, 28-29, 46, 59(s), 60-61, 67(s), 85, 88, 96-98, 112-121, 125-126, 129, 130(s), 154-163, 176-182 Alejandro Robador Moreno: 25, 31 (i), 41, 100-101,169 (s), 170, 171 Ángel Salazar Rincón: 147 (s), 152, 153 Anchel Belmonte Ribas: 84, 89, 99 (c) Museo Geominero: 21 (i) Roberto Rodríguez Fernández: 4, 5, 6-7, 9, 11 (i), 12, 151 Albert Martínez Rius: 53 Raquel Rabal Garcés: 73 DISEÑO Y MAQUETACIÓN Maite Rabanal Reservados todos los derechos de uso de este ejemplar. Su infracción puede ser constitutiva de delito contra la propiedad intelectual. Prohibida su reproducción total o parcial, comunicación pública, tratamiento informático o transmisión sin permiso previo y por escrito. Para fotocopiar o escanear algún fragmento, debe solicitarse autorización al titular de la obra, o a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos; www.cedro.org). © Instituto Geológico y Minero de España (IGME) © Organismo Autónomo Parques Nacionales (OAPN) Printed in Spain - Impreso en España http://www.igme.es/LibrosE/GuiasGeo/libros.htm http://igmepublicaciones.blogspot.com/2016/12/guias-geologicas-de-parques-nacionales.html NIPO IGME versión impresa: 836-20-026-3; NIPO IGME versión web: 836-20-029-X NIPO OAPN versión impresa: 678-20-009-5; NIPO OAPN versión web: 678-20-012-9 ISBN: 978-84-9138-104-4 Depósito Legal: M-27021-2020

Queremos expresar nuestro agradecimiento a quienes han ayudado a enriquecer esta guía en diversos ámbitos: a la dirección del Parque Nacional, especialmente a Elena Villagrasa (Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido), por todas las facilidades de acceso y otras atenciones que nos ha proporcionado y que han contribuido a hacer más fácil y agradable la elaboración de este volumen. También queremos agradecer nuevamente a Elena y a Luis Marquina (PNOMP) sus comentarios y observaciones sobre los documentos de trabajo. Igualmente queremos expresar nuestro agradecimiento a Jose Alberto Díaz de Neira (IGME) por su minuciosa revisión del manuscrito, a Anchel Belmonte por la información proporcionada sobre cuevas heladas y a Nacho Tena por acarrear un ejemplar con correcciones por el Tíbet durante 10 días. Por último agradecemos al Centro Excursionista de Catalunya el permiso de reproducción de las fotografías antiguas de Soler Santaló que conservan en su archivo fotográfico.

VALLE DE ORDESA PUNTO DE INFORMACIÓN Y CENTRO DE VISITANTES DE TORLA Ubicación: Avda. Ordesa, s/n 22376 Torla Tel. 974 48 64 72 PUNTO DE INFORMACIÓN «LA PRADERA» Ubicación: pradera de Ordesa VALLE DE AÑISCLO Punto de información de Escalona. Ubicación: Avda. Pineta, 5 22363 Escalona Tel. 974 50 51 31 VALLE DE ESCUAÍN PUNTO DE INFORMACIÓN Y CENTRO DE VISITANTES DE TELLA Ubicación: Calle La Iglesia, s/n 22364 Tella 4 DIRECCIONES DE INTERÉS PUNTO DE INFORMACIÓN DE ESCUAÍN Dirección: Calle Única, s/n 22363 Escuaín VALLE DE PINETA PUNTO DE INFORMACIÓN DE BIELSA «CASA LARRAGA» Ubicación: Plaza Mayor, s/n 22350 Bielsa Tel. 974 50 10 43 PUNTO DE INFORMACIÓN DE PINETA Ubicación: aparcamiento de Pineta a la entrada a la pista de La Larri OFICINAS DEL PARQUE NACIONAL Director-Conservador D. Manuel Montes Sánchez Calle Felipe Coscolla, n.º 11-13 22004 Huesca Tel. 974 24 33 61 Fax 974 24 27 21 e-mail: ordesa@aragon.es

5 RUTA DEL CAÑÓN DE AÑISCLO Durante los períodos de gran afluencia de visitantes la circulación por la carretera que discurre por el Cañón de Añisclo, entre Puyarruego y el cruce de Nerín-Buerba (Valle de Vió), queda regulada como de dirección única y sentido ascendente (S.- N.). El retorno o descenso se puede efectuar desde Buerba por la vía de doble dirección que une esta localidad con la de Puyarruego. CONSULTAS E INFORMACIÓN EN PÁGINAS WEB www.aragon.es/ordesa www.mapama.gob.es/es/red-parques-nacionales/nuestros-parques/ordesa/ www.rednaturaldearagon.com GEOPARQUE DE SOBRARBE. PARQUE GEOLÓGICO DE LOS PIRINEOS Espacio del Geoparque. Abierto todo el año. Dirección: Torre Sureste del Castillo de Aínsa Tel: 974 500 614 info@geoparquepirineos.com www.geoparquepirineos.com En determinadas épocas del año está restringido el acceso en vehículo privado a La Pradera de Ordesa, existiendo un servicio alternativo de autobuses: (Punto de información de Torla - pradera de Ordesa - Torla) Períodos de funcionamiento: Del 28 al 31 de marzo (Semana Santa) Del 29 de junio al 15 de septiembre 12 al 13 de octubre Intervalos de salidas: Cada 15 ó 20 minutos excepto en el período comprendido entre las 6 y las 8 horas, en que solo saldrá un autobús de subida a las 6, 7, 7:30 y 8 horas. DIRECCIONES DE INTERÉS

Los aspectos geológicos del territorio no son solo de interés para geólogos, ingenieros y otros especialistas, que abordan su estudio y lo aplican en diversos sectores. La geología y la geomorfología condicionan la biodiversidad, la vida del hombre y su desarrollo y es por ello que sociedad e instituciones reconocemos el patrimonio geológico como un valor primordial de los espacios naturales. Los parques nacionales españoles ya consideraron este patrimonio natural desde las primeras declaraciones de protección. La excepcionalidad paisajística y majestuosidad de estos espacios naturales están fuertemente marcadas por su naturaleza e historia geológica. Sin embargo, la difusión y el tratamiento de este patrimonio geológico ha estado tradicionalmente relegado a favor de otros elementos del paisaje más visibles, cambiantes y comprensibles para la sociedad. Los componentes vivos de los espacios naturales –lo que se acuñó posteriormente bajo el término de biodiversidad– han acaparado, preferentemente, la atención de los profesionales de la conservación del medio natural, los conservacionistas, los políticos y la sociedad en general, hasta final del siglo pasado. El cambio de siglo ha sido testigo de un mayor interés por aspectos poco considerados hasta entonces en los parques nacionales. Es en los últimos años cuando el patrimonio geológico de la Red ha recibido un importante impulso a través del trabajo conjunto del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) y 6 PRÓLOGO

7 PRÓLOGO del Organismo Autónomo Parques Nacionales (OAPN). La línea de trabajo establecida entre ambos organismos ha permitido la divulgación y el seguimiento de aspectos geológicos en la Red de Parques Nacionales, que está contribuyendo a un mayor conocimiento de este recurso en cada parque y su acercamiento a los gestores, a los visitantes y a la sociedad en su conjunto. La colaboración entre el IGME y el OAPN se ha concretado y reforzado con el Protocolo que han firmado en 2013 ambos organismos, y que permite avanzar en la realización de guías geológicas y otros productos divulgativos dentro de los parques nacionales. Así mismo, se proyecta continuar con la elaboración de guías geológicas y otras publicaciones de calidad que permitan a los interesados no expertos alcanzar un mejor conocimiento y comprensión de los procesos geológicos que están detrás del paisaje de los parques nacionales y su entorno. Fruto de esta colaboración nace esta segunda edición de la Guía Geológica del PARQUE NACIONAL DE ORDESA Y MONTE PERDIDO una más de la ya amplia serie de Guías Geológicas de Parques Nacionales. Gracias a ella, los visitantes e interesados en el parque dispondrán de una completa guía con itinerarios que recorren los puntos de mayor interés, donde se describen, de forma comprensible, procesos geológicos observables y formas geológicas singulares que sustentan sus imponentes relieves. Instituto Geológico y Minero de España Organismo Autónomo Parques Nacionales

EEn las últimas décadas se ha incrementado la demanda de guías y otros productos divulgativos que permiten un mejor conocimiento y explicación del paisaje natural dirigidas al sector del turismo activo y al público en general. Esta demanda ha propiciado la aparición de numerosas guías que tratan, con mayor o menor profusión, aspectos geográficos, botánicos, zoológicos, ecológicos
o etnográficos de los espacios naturales más significativos del territorio español. A pesar de ello, existía una notable ausencia de guías que describiesen los aspectos geológicos del paisaje de los espacios naturales protegidos. Esto es especialmente notorio en algunos parques nacionales en los que la geología marca de manera decisiva su singularidad. Un ejemplo ilustrativo es el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, caracterizado por ser un macizo calcáreo con una espectacular morfología glaciar, que ha atraído desde antiguo a científicos y exploradores y tiene un extraordinario atractivo para sus visitantes. La necesidad de guías geológicas de calidad que permitan a usuarios no profesionales tener un mejor conocimiento y comprensión de los procesos geológicos que conforman el paisaje natural, ha llevado al Instituto Geológico y Minero de España, con el apoyo del Organismo Autónomo Parques Nacionales, a iniciar, en el año 2002, la realización de una serie de Guías Geológicas de Parques Nacionales. Posteriormente en las leyes 5/2007 de la Red de Parques Nacionales y 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, se considera por primera vez en España, el patrimonio geológico y la geodiversidad, como parte del patrimonio y la diversidad natural. El objetivo fundamental de esta serie es dar a conocer el rico patrimonio geológico de la Red de Parques Nacionales, aprovechando el foco de atracción que representan estos espacios naturales protegidos para una gran cantidad de público. Como muestra de este interés cabe señalar que cada año visitan estos 15 espacios naturales protegidos algo más de 10 millones de personas. El objetivo específico es, por tanto, que los visitantes y usuarios no profesionales tengan un mejor conocimiento de los procesos geológicos que conforman el paisaje natural de cada parque nacional. Cada guía está concebida como un manual de campo para la visita autoguiada del parque. De esta forma, los visitantes disponen de un documento en formato de guía turística, donde los lugares de interés geológico, los procesos geológicos observables y las formas geológicas singulares son descritos con rigor científico y amenidad divulgativa a lo largo de los itinerarios seleccionados. Con esta iniciativa se ofrece a los amantes de la naturaleza la posibilidad de que, tras su visita a cada parque nacional, puedan valorar y entender la importancia de los procesos geológicos en la vida cotidiana y aprendan a observar al Planeta Tierra como un planeta vivo en constante cambio. Actualmente, la serie Guías Geológicas de Parques Nacionales está conformada por 19 ediciones de 17 guías ya editadas, correspondientes a los parques nacionales del Teide (1a y 2a edición en castellano y una edición en inglés), Picos de Europa (1a y 2a edición), Aigüestortes y Estany de Sant Maurici (con una edición en castellano y otra en catalán), Timanfaya, Caldera de Taburiente, Ordesa 8 PRESENTACIÓN

9 PRESENTACIÓN y Monte Perdido (con una edición en castellano y otra en francés), Islas Atlánticas de Galicia, Garajonay e isla de la Gomera, Cabañeros, Monfragüe, Archipiélago de Cabrera, Doñana, Sierra de Guadarrama y Tablas de Daimiel. A la segunda edición de la guía geológica del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, seguirán, a lo largo de los años 2020 y 2021, las segundas ediciones de las guías geológicas más antiguas y ya agotadas o casi agotadas, como son las guías geológicas correspondientes a los parques nacionales de la Caldera de Taburiente, Timanfaya, Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, Picos de Europa e Islas Atlánticas de Galicia. La Guía Geológica del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, que ahora se edita de nuevo, revisada y actualizada, contiene una descripción general de los materiales y de los procesos geológicos y geomorfológicos que afectan al territorio del parque nacional, enmarcados en el contexto de una cordillera formada por la colisión de dos masas continentales hace millones de años. Se incluye asimismo una serie de capítulos específicos de los itinerarios geológicos más representativos y la descripción de los elementos y procesos geológicos genéricos o singulares que se observan en cada uno de ellos. La guía va acompañada de un Mapa Geológico, tanto exento como inserto en las guardas, en el que se representan las unidades geológicas con significado en la evolución y génesis del paisaje. Se ha puesto un especial cuidado en que las guías cuenten con abundante información gráfica y fotografías que faciliten la comprensión del texto, así como elementos explicativos, como esquemas geológicos, bloques diagrama y cortes geológicos que, de forma sintética y con ánimo didáctico, ilustren sobre los contenidos de la guía y sobre la comprensión de los procesos geológicos que se han desarrollado en ese ámbito territorial. Se incluye asimismo un apéndice con la bibliografía seleccionada más relevante, las direcciones de interés para obtener más información o para facilitar la estancia de los potenciales visitantes y un glosario de los términos geológicos empleados en el texto.

10 INTRODUCCIÓN Además de su enorme valor ecológico y paisajístico, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido es también un área clave para entender la estructura e historia geológica de la Cordillera Pirenaica. Tal importancia es conocida desde hace tiempo, dado que, ya desde el inicio de las exploraciones geológicas a finales del siglo XVIII, la zona atrajo la atención de los investigadores en su acercamiento a los Pirineos. Así, RAMOND DE CARBONNIERÈS, uno de los investigadores pioneros, publicó sus “Voyages au Mont Perdu” en 1801, atraído por la presencia, anómala para las ideas geológicas imperantes en la época, de un elevado macizo calcáreo en el sector central de una cadena montañosa. Desde entonces el conocimiento geológico del área progresó en paralelo a la de los Pirineos en su conjunto. De entre los numerosos trabajos realizados en la zona, merecen destacarse los de LUCIEN BRIET, a cuyos esfuerzos y labor de difusión se debe la creación del Parque Nacional; E. DE MARGERIE y FRANZ SCHRADER, quienes realizaron las primeras cartografías de este sector pirenaico; A. BRESSON, descubridor de la ventana tectónica de Gavarnie; y, más recientemente, M. SEGURET y P. SOUQUET, cuyas respectivas tesis doctorales son de referencia obligada en estudios sobre la estructura y estratigrafía pirenaicas. Una de las primeras cartografías del Parque.

11 INTRODUCCIÓN Franz Scharader, geógrafo y cartógrafo francés, autor de uno de los mejores mapas del Monte Perdido.

13 PREGUNTAS FRECUENTES Para los amantes de la naturaleza, el recorrido por montañas y valles les proporcionan numerosas observaciones y con ellas numerosas preguntas. Uno de los objetivos de esta guía es responder a estas preguntas, como por ejemplo: 1. Si las rocas son tan duras ¿por qué se pliegan como si fueran plastilina? 2. ¿Por qué en los Pirineos hay picos tan altos? 3. ¿Pueden encontrarse fósiles en el Parque Nacional? 4. ¿Por qué hay tantas cuevas y simas? 5. ¿Cómo se forman las “fajas”? 6. ¿Por qué es tan profundo el valle de Ordesa? 7. ¿Por qué hay tan pocos ibones en esta zona en comparación con otras zonas del Pirineo? 8. ¿Por qué Monte Perdido es el macizo calcáreo más elevado de Europa? 9. ¿Por qué hay zonas con árboles arrancados y rotos? 10. ¿Por qué hay tantas cascadas en el Parque Nacional? A lo largo de la guía se describen una serie de itinerarios en los cuales podemos observar diversos aspectos de la geología y las explicaciones del porqué de lo observado y, de esta manera, ir respondiendo a las preguntas anteriores. 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

14 ESTRUCTURA DE LA GUÍA MAPAS Esta guía proporciona al lector los mapas topográficos y geológicos simplificados para una mayor comprensión en las contraportadas. CAPÍTULO I: LA CORDILLERA PÁGINA 16 En la primera parte se introduce al lector a los conceptos básicos de Geología a través de la configuración geológica de los Pirineos. De esta forma comprenderemos el origen de las rocas, la deformación que han sufrido y el modelado glaciar y kárstico que han experimentado en los tiempos más recientes. Fotografías Bloques diagrama CAPÍTULO II: LA GEOLOGÍA DEL PARQUE NACIONAL DE ORDESA Y MONTE PERDIDO PÁGINA 54 La segunda parte corresponde a la descripción de las características geológicas principales del Parque. El Parque Nacional y sus alrededores, aparte de la belleza de sus paisajes, nos brindan la oportunidad de observar varios aspectos geológicos muy interesantes, como las sucesiones de las rocas sedimentarias, su deformación tectónica para construir las montañas, y los fenómenos más recientes que las han afectado como el glaciarismo y la disolución kárstica. En cada itinerario se especifica que aspectos geológicos podemos ver, con un icono determinado. Textos explicativos Fotografías Ilustraciones y diagramas explicativos

15 ESTRUCTURA DE LA GUÍA CAPÍTULO III: ITINERARIOS PÁGINA 100 La tercera parte está formada por los itinerarios a través del Parque. Se han escogido trece, tomando como criterio principal la facilidad de acceso y su popularidad, así como la calidad de las observaciones geológicas. Cada uno está identificado con un color, tanto en el mapa como en la descripción del itinerario. Cada itinerario se inicia con la siguiente información: iconos del tipo de observación geológica que se puede observar, tipo de acceso (coche o a pie) y su dificultad , un resumeny una breve descripción . Otro icono nos indica la página donde podemos encontrar más información y un símbolo (martillo) que, con su color, nos indica el grado de dificultad de comprensión geológica. Imagen de la zona Título Resumen Breve descripción Paradas más importantes Número y color Acceso y difilcutad En coche A pie A pie Alta (fácil) (con más montaña pendiente) Grado de dificultad del concepto geológico Elemental Medio Avanzado Descripción del itinerario En las siguientes páginas se incluye unmapa de detalle de su recorrido con el número de la parada y las paradas propiamente dichas. Cada parada tiene dos iconos que nos dicen qué es lo que vemos y lo que significa . Número de la parada Título de la parada Fotografías interpretadas Mapa detallado Número de la parada GLOSARIO Y BIBLIOGRAFÍA PÁGINA 214 Por último, se ha elaborado un glosario de los términos geológicos más comunes utilizados en la guía y una lista con la bibliografía básica para profundizar más. Lo que se ve en la parada Interpretación de lo que se ve Qué es lo que ve en la parada Tipología geológica Hidrogeología Tectónica Estratigrafía Glactarismo Fósiles Termalismo Riesgos Karst

PARTE I LA CORDILLERA

18 El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido está situado en el sector central de los Pirineos. Fue el segundo Parque Nacional español en declararse en 1918, un solo mes después de la declaración del primero, la montaña de Covadonga. La declaración de Ordesa como Parque Nacional representó un largo camino que fue impulsado en sus inicios por los esfuerzos de Lucien Briet. Su superficie inicial cubría sólo el área del valle de Ordesa con 2.100 hectáreas, pero fue ampliado, tras un fuerte movimiento popular en el año 1982, a los valles de Añisclo, Escuaín y cabecera del valle de Pineta. Aunque la razón principal de su declaración como Parque Nacional en origen estuvo motivada por la protección de los valiosos bosques que pueblan el valle de Ordesa, es la majestuosidad del paisaje, debida en última instancia a su configuración geológica, lo que le confiere su gran atractivo. Los rasgos geológicos ligados a la evolución geológica de los Pirineos se muestran aquí con inusitada claridad. EL PARQUENACIONAL DE ORDESA UN MUSEO GEOLÓGICO AL AIRE LIBRE UN POCO DE HISTORIA Además de sus evidentes valores ecológicos y paisajísticos, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido ha atraído a los investigadores interesados en conocer los mecanismos de formación de las

19 montañas. Así el Parque, situado en pleno corazón de la cordillera pirenica ya atrajo la atención de Ramond de Carbonnières en el siglo XVIII buscando fósiles en sus cimas. A comienzos del siglo XX, el geólogo francés A. Bresson descubrió en el vecino valle de Gavarnie el primer ejemplo de los grandes apilamientos de rocas o cabalgamientos que hoy día permiten comprender la estructura geológica de la cadena. LAS ROCAS: UNA GRAN DIVERSIDAD En el Parque Nacional de Ordesa podemos encontrar una gran variedad de rocas, desde rocas ígneas como los granitos de Bielsa hasta rocas metamórficas que encontramos en el fondo de los valles de La Larri y Gavarnie; pero sobre todo rocas sedimentarias, la mayor parte de ellas depositadas en el fondo del mar. Éstas últimas son las más abundantes y nos cuentan la historia de los últimos 100 millones de años. LOS VALLES Y LAS CIMAS Pero el Parque Nacional no es sólo un lugar privilegiado para entendidos de la geología, sino que sus especiales características geológicas hacen que sea un espacio ideal para la exposición de los conceptos básicos geológicos por el contraste de sus rocas y sus fuertes relieves. Sea en los valles en donde domina la vegetación, sea en las cimas en donde se observa la roca desnuda, el Parque ofrece una atractiva impresión de la geología al visitante. Los accesos al Parque por tres de los valles principales que componen el Parque: Ordesa, Pineta y Añisclo muestran al pasajero los estratos de rocas de distintos colores como bandas casi horizontales que dibujan el paisaje. Cuando subimos a las cimas el paisaje cambia y las rocas que antes estaban ordenadas regularmente, aparecen ahora mezcladas, rotas y plegadas. Este contraste nos permite comprender los distintos conceptos geológicos: el depósito de los estratos de rocas como capas sucesivas en el fondo de un mar y el su levantamiento hacia las cimas, proceso en el que se pliegan y fracturan dando forma a la cadena montañosa.

20 Aunque hoy día los Pirineos constituyen una gran cordillera montañosa de la Península Ibérica y una barrera geográfica que separa España de Francia, su origen es –geológicamente hablando– relativamente “reciente”. El lugar ocupado hoy por las montañas constituía un mar hasta hace unos 35 millones de años. Testimonios de este proceso son los restos fósiles de organismos que vivían en los fondos marinos y que hoy encontramos en las rocas que constituyen las cimas más elevadas del Parque Nacional, como en Monte Perdido, a más de 3.300 metros sobre el nivel del mar. El proceso de formación de la cordillera se desarrolló a lo largo de 250 millones de años. Durante la primera parte de este periodo se produjo la acumulación de sedimentos en una cuenca marina que, más tarde, fue levantada hasta formar la cordillera pirenaica. LOS PIRINEOS: DE UN MAR A UNA CORDILLERA Rocas sedimentarias formadas en el fondo de tranquilos mares constituyen hoy el macizo de Monte Perdido, uno de los más elevados de la cordillera pirenaica. Desde la antigüedad, ha llamado la atención de numerosos eruditos e investigadores la presencia de rocas que simulaban restos de organismos marinos en las cimas de las montañas. De una forma general, estas formas recibieron el nombre latino de “fossile”, que significa “lo que se extrae de la tierra” y no siempre se aplicaba a objetos que recordaban restos orgánicos sino a una gran variedad de restos pétreos que resultaban extraños. Muchas de las primeras interpretaciones de este fenómeno, influidas por la lectura de la Biblia en el caso de los pensadores cristianos, llevaron a considerar estos vestigios como restos dejados por las inundaciones provocadas por el diluvio universal. Sin embargo la intuición de los primeros investigadores que analizaron con más detalle estos fósiles, tales como la de Leonardo da Vinci, resultó correcta. Efectivamente los fósiles no reposaban sueltos sobre la superficie del terreno, como sería de esperar en el caso de haber sido depositados por corrientes de agua, sino que se encontraban formando parte LOS FÓSILES: TESTIGOS DE LA HISTORIA DE LA TIERRA

21 como comprobamos cada día con la observación de los fenómenos naturales. Los que nos resultan más familiares son los procesos debidos a los agentes climatológicos que producen erosión y sedimentación. Así cada año comprobamos cómo las lluvias han provocado deslizamientos de tierra o un temporal en la costa ha hecho desaparecer una playa, o cómo los ríos desbordados erosionan campos y llenan de arena y lodo carreteras, campos de cultivo y poblaciones, por ejemplo. La acción de todos estos agentes durante la historia de la Tierra habría dado lugar a un completo arrasamiento de las montañas y a la colmatación de los océanos si no existiesen procesos LA TIERRA: UN PLANETA EN CONTINUA EVOLUCIÓN La Tierra es un planeta en continua evolución, como comprobamos cada vez que tenemos noticia o sentimos directamente un terremoto o una erupción volcánica. Para comprender los fenómenos geológicos tenemos que cambiar nuestra mentalidad respecto al tiempo. La escala humana del tiempo es insignificante en comparación con la edad de la Tierra, que tiene 4.500 millones de años de antigüedad. Con todo este tiempo por delante es difícil imaginar que el paisaje que hoy día contemplamos ha sido siempre el mismo, La erosión es un fenómeno que actúa constantemente sobre la superficie de la Tierra. El cañón de Añisclo representa una gran cicatriz de erosión en el relieve del macizo del Monte Perdido. de las rocas firmemente asentadas bajo el suelo. Además las comparaciones de estos restos con los de los organismos actuales mostraban que muchos de ellos eran directamente comparables a especies aún observables en los mares actuales o presentaban rasgos incidentales que apoyaban su origen orgánico: por ejemplo podía observarse el nácar en algunos restos de conchas, se observaban en ocasiones otros organismos adheridos a ellas o se encontraban formas en fases diversas de sus etapas de crecimiento. Estas pruebas consolidaron la idea de que estos indicios correspondían efectivamente a restos de antiguos organismos vivos, que fueron enterrados en un sedimento hoy convertido en roca y transformados en materia mineral. Gracias a estas pruebas, poco a poco se fue asentando la idea de que las rocas que constituían algunas montañas habían sido antiguos sedimentos de origen marino o continental depositados en el fondo de antiguos mares o depresiones continentales y luego transformados en roca y levantados hasta su posición actual. LOS PIRINEOS: DE UN MAR A UNA CORDILLERA

22 que generasen nuevos relieves en la superficie de nuestro planeta. Estos últimos son los procesos asociados con la dinámica interna de la Tierra, que se expresan en nuestra vida cotidiana como terremotos y erupciones volcánicas que son reflejo de las grandes fuerzas que actúan bajo nuestros pies. Así durante toda su historia, la superficie de nuestro planeta ha sufrido un cambio continuo como resultado del balance entre las fuerzas internas, creadoras del relieve, la acción de los agentes externos (viento lluvia, glaciares, olas, corrientes marinas, etc.), que trabajan para destruirlo. Ahora cabría preguntarse ¿cuál es el motor de estos procesos internos? La respuesta a esta pregunta está en el calor interno del planeta, que pone en movimiento las placas que componen la capa más superficial de nuestro planeta. LAS PLACAS TECTÓNICAS: EL ROMPECABEZAS DE LA TIERRA La capa más externa de la Tierra se denomina corteza y corresponde a una fina película que tiene características distintas en los fondos de los océanos y en los continentes. Esta capa se sitúa sobre otra más gruesa, denominada manto superior compuesta por rocas muy densas (predominando la roca denominada peridotita que tiene una densidad de 3,3 gr/cm3 ). La corteza que se encuentra bajo los océanos, denominada corteza oceánica, es mucho más delgada que la que constituye los continentes, pues apenas tiene 7 kilómetros de espesor, y está constituida por rocas ígneas ricas en hierro y magnesio, como los basaltos. Se trata de rocas de colores oscuros, negruzcos o verdosos, y más densas que las que constituyen las áreas continentales. La corteza continental, que LOS PIRINEOS: DE UN MAR A UNA CORDILLERA Sin las fuerzas internas de la Tierra, el relieve de su superficie quedaría totalmente arrasado al cabo del tiempo. Esquema del interior de la Tierra. La corteza es tan sólo la parte más superficial. Detalle de la corteza terrestre, continental y oceánica, mostrando su diferente espesor y densidad, algo que condiciona el movimiento relativo de las placas tectónicas.

23 forma los continentes, es mucho más gruesa, con unos 30 kilómetros de media aunque puede llegar a 60 kilómetros bajo las grandes cadenas montañosas. Está constituida por rocas ígneas de colores claros como los granitos, menos densas que las rocas de la corteza oceánica (densidad media 2,8 gr/cm3 ). Precisamente esta diferencia de densidad hace que estas masas continentales se encuentren “flotando” sobre las rocas del manto superior y puedan desplazarse sobre ellas. La corteza se encuentra dividida en una serie de placas que se mueven de forma independiente unas respecto de otras, a una velocidad promedio de 1 cm al año (más o menos la velocidad de crecimiento de nuestras propias uñas). Los límites que pueden presentar estas placas son de tres tipos: Límites de separación o divergentes: donde dos placas se separan una de otra. Se deben a la existencia de anomalías térmicas en el manto terrestre que hacen que la corteza se adelgace y se funda, generándose volcanes. Estos límites corresponden principalmente a las denominadas dorsales oceánicas. Estas dorsales son larguísimas cordilleras lineales que se encuentran en los sectores centrales de los principales océanos. LOS PIRINEOS: DE UN MAR A UNA CORDILLERA Mapa de las placas tectónicas en su posición actual. En azul los límites convergentes (donde las placas se acercan entre sí), y en rojo los límites divergentes (las placas se separan unas de otras). Esquema que muestra los procesos de divergencia de las placas tectónicas por la generación de nueva corteza y las modalidades de convergencia y choque de las mismas.

24 En algunas ocasiones pueden emerger a la superficie, como ocurre en lslandia, donde la dorsal atlántica ha emergido por encima del nivel del mar. A lo largo de toda su extensión tienen lugar erupciones volcánicas de rocas procedentes del manto que van añadiendo nuevos materiales a los márgenes de las placas haciendo que se separen. Estos límites divergentes pueden originarse también dentro de los continentes. A este adelgazamiento de la corteza bajo los continentes se le conoce como “rift continental”. Este nombre proviene del término geográfico que designa al valle del Rift en África oriental donde se está produciendo actualmente este proceso. Límites transformantes: donde dos placas resbalan lateralmente una respecto a otra. Son los límites de placa más peligrosos puesto que esta fricción lateral entre dos placas a lo largo de una superficie es la causa de los terremotos de tipo más destructivo que se conocen. Un ejemplo de este límite lo encontramos en la costa de California, en la que este contacto, que aquí corresponde a la “falla de San Andrés”, ha producido terremotos como el que destruyó San Francisco en 1906. Límites convergentes o áreas de subducción: donde dos placas chocan de frente una contra otra. Si el choque se produce entre una placa oceánica y una placa continental se produce el fenómeno conocido como “subducción”: la placa oceánica, debido a su mayor densidad, se hunde hacia el manto por debajo de la corteza continental. Esta fricción produce también numerosos terremotos y, sobre todo, cadenas de volcanes. Este desplazamiento por debajo de la placa, tiene un reflejo en la topografía generándose profundas fosas que consisten en estrechas profundidades oceánicas de hasta 11 kilómetros de profundidad paralelas al borde de la placa. Cuando se ha producido la subducción completa de la corteza oceánica que separaba dos cortezas continentales éstas pueden chocar entre sí. Para acomodar el acortamiento que supone esta colisión, se produce una imbricación de láminas de roca que se van apilando unas sobre otras. En este proceso los sedimentos que antes constituían el fondo del mar que separaba los dos continentes son progresivamente levantados, apilados unos sobre otros y deformados creando las cordilleras montañosas, tales como los Pirineos. Este LOS PIRINEOS: DE UN MAR A UNA CORDILLERA Las lavas incandescentes de Hawaii son el testimonio del calor interrno del planeta. Imagen orográfica de la cadena Pirenaica, en el lugar donde se produjo la colisión entre las placas Europea e Ibérica.

25 “motor imparable”, actuando lentamente a lo largo de millones de años, es el que ha ido levantando las cordilleras. LA ELEVACIÓN DE LA CORDILLERA El último caso descrito fue precisamente el que dio lugar al origen de la cadena pirenaica. Dos placas, la pequeña placa Ibérica y la Europea, que se encontraban separadas por un mar se fueron aproximando lentamente hasta que sus áreas continentales empezaron a colisionar hace 80 millones de años. Esta colisión, que tenía una dirección de empuje aproximadamente norte-sur dio lugar a esta cordillera que por ello se presenta alargada en dirección este-oeste. Los sedimentos que formaban el fondo de ese mar se vieron intensamente plegados hasta formar las montañas. Este proceso denominado orogenia (en griego “origen de las montañas”) puede ocurrir varias veces sobre un mismo sector. En el caso de los Pirineos tenemos rocas más antiguas, de la era paleozoica, que son testigos de antiguas cordilleras que fueron totalmente arrasadas antes de la formación de los actuales Pirineos. LOS PIRINEOS: DE UN MAR A UNA CORDILLERA La placa Ibérica experimentó un movimiento hacia el este que comenzó hace alrededor de 115 millones de años. Hace unos 80 millones de años este movimiento cambió; en ese momento comenzó un empuje hacia el norte de la placa Africana que incrustó la placa Ibérica contra la Europea. Este movimiento originó los Pirineos en el lugar donde se produjo la colisión entre las placas Europea e Ibérica. Hace alrededor de 25 millones de años la zona de colisión se desplazó hacia el sur, generando otras cadenas montañosas ibéricas.

26 El proceso de hundimiento fue muy lento, de modo que hasta unos 50 millones de años después, el mar no invadió el área que después ocuparían los Pirineos. A partir de ese momento, con algunas interrupciones, las placas Ibérica y Europea se fueron separando cada vez más, y el mar ampliándose y haciéndose más profundo. En el fondo de este mar se fueron acumulando depósitos que procedían de sus orillas. Estos sedimentos, que se acumularon sucesivamente unos sobre otros a lo largo de los 165 millones de años en los que esta región estuvo ocupada por el mar, se fueron consolidando y cementando hasta transformarse en rocas. Este tipo de rocas, formadas por la acumulación de sedimentos reciben el nombre de rocas sedimentarias. La principal característica de las rocas sedimentarias es que se encuentran constituidas por “estratos”, es decir diferentes capas o niveles de rocas de similar composición y características, dispuestas unas sobre otras. El origen de estos estratos está en el depósito sucesivo de diferentes tipos de sedimentos, en Antes de elevarse como una cordillera, el lugar donde hoy se asientan los Pirineos constituía el fondo de un mar. Este mar se formó por un proceso de rotura del margen meridional de la placa Europea, que dio lugar con el tiempo a la separación de la placa Ibérica de la Europea. Este proceso comenzó hace 250 millones de años. Al principio esta separación produjo un adelgazamiento de la corteza continental y un hundimiento progresivo de la superficie de la región (en lo que se denomina rift continental). De este modo, en el área de los futuros Pirineos, se crearon grandes depresiones en las que se instalaron lagos y llanuras aluviales en donde se fueron acumularon sedimentos. LAS ROCAS: EL FONDO DEL MAR Disposición horizontal de los estratos observable en la cabecera del valle de Ordesa, que permite imaginar su depósito original en el fondo del mar

27 la mayoría de los casos en el fondo del mar, pero también en lagos y áreas continentales. Estas capas o estratos se depositaron, en la mayor parte de los casos de forma horizontal, y frecuentemente incluyen restos de organismos que se conservan como fósiles. Estos estratos se fueron depositando sucesivamente unos sobre otros, de forma que los bancos que encontramos por encima son más modernos que las capas a las que recubren. Este principio simple, denominado como ley de superposición, es la herramienta fundamental de esta disciplina de las ciencias geológicas, conocida como Estratigrafía, y permite ir ordenando en el tiempo los distintos grupos de capas o estratos que a menudo llegan a formar acumulaciones de miles de metros de espesor. Debido a las fuerzas que originaron el levantamiento de las cordilleras, en éstas los estratos rara vez se presentan horizontales y continuos (tal como se depositaron), sino que a menudo se encuentran rotos y plegados, formando un rompecabezas que el geólogo debe ir resolviendo poco a poco. Una herramienta muy valiosa para la resolución de este rompecabezas son los fósiles. Los organismos vivos han ido evolucionando progresivamente a lo largo del tiempo en su proceso de adaptación al medio, lo que ha provocado la extinción de unas especies y la aparición de otras nuevas. De este modo, la identificación de las distintas especies de fósiles que encontramos en cada conjunto de capas nos permite determinar su edad y situarlas dentro de la sucesión de estratos en su posición correcta. A menudo se han comparado las sucesiones de estratos como las páginas de un libro en las cuales está escrita la Historia de la Tierra, y cuyos números de página serían los fósiles. En realidad es un libro en el que podemos leer muchos capítulos, pero a menudo éstos se encuentran desordenados porque la erosión o la tectónica los ha desordenado. Es como si el libro se hubiera desencuadernado, se hubieran perdido páginas y tuviéramos que buscar la continuación de la historia buscando fragmentos en librerías de viejo para poder completar el relato de los hechos. EL ESTUDIO DE LAS SUCESIONES DE ROCAS ESTRATIFICADAS PERMITE CONOCER LA HISTORIA DE NUESTRO PLANETA La naturaleza y rasgos físicos de estas rocas estratificadas, que los geólogos denominan rocas sedimentarias debido a su origen como sedimentos, proporcionan información sobre las características físicas del medio ambiente en el que se depositaron los sedimentos originales. Para esta reconstrucción ambiental los geólogos se basan en la teoría del actualismo, imaginada por James Hutton y ampliamente difundida por Charles Lyell en la primera mitad del siglo XIX en su libro “Principles of Geology” y que se expresa como “las causas que vemos hoy día actuar sobre la superficie de la Tierra deben en esencia ser las mismas que operaban en el pasado”. De este modo, este principio propone como modelo para estudiar las rocas sedimentarias su comparación con los depósitos actuales de características similares que se están sedimentando hoy día. A esta disciplina geológica se la conoce como sedimentología y permite interpretar a través de las características físicas de las rocas, tales como su composición, tamaño de grano, disposición de los estratos, restos fósiles, señales dejadas por las corrientes en los fondos marinos, etc., cuales eran las condiciones del medio ambiente en el que se depositó el sedimento original. Analizando todos estos rasgos de las capas de rocas sucesivas depositadas unas sobre otras podemos también deducir las variaciones del medio ambiente a lo largo del tiempo en una misma zona y de este modo reconstruir la historia de la Tierra para esa pequeña área. LAS ROCAS: EL FONDO DEL MAR Las rocas que hoy observamos formando las paredes del valle de Ordesa eran originalmente sedimentos acumulados en el fondo de un mar hace 100 millones de años.

28 LAS ROCAS: EL FONDO DEL MAR Para estudiar las rocas sedimentarias se comparan con depósitos actuales de características similares que se están sedimentando hoy día. Abajo: pequeñas ondas de arena (ripples) formadas en una playa actual. Izquierda: ondas similares fosilizadas en rocas de 240 millones de años de antigüedad.

29 LAS ROCAS: EL FONDO DEL MAR Esquema de la formación de las ondas de arena (ripples) por las corrientes de agua. Las láminas de sedimento que se forman en este proceso se conservan como roca (derecha) y nos permiten conocer el tipo de corrientes y la dirección que tenían hace millones de años.

30 Rocas evaporíticas Estas rocas tienen su origen en la precipitación directa del agua del mar cuando esta se evapora, de ahí su nombre. Dentro de ellas encontramos las sales: la sal común o halita (cloruro de sodio), sales potásicas y magnésicas y un mineral muy común que es también soluble en agua que es el yeso. Rocas detríticas Las rocas detríticas, corresponden a rocas constituidas por fragmentos erosionados de otras rocas precedentes que han sido agrupados y sedimentados por la acción de los agentes externos: ríos, olas, corrientes marinas, viento, etc. y depositados en el fondo de los océanos, lagos o llanuras y depresiones continentales. Estas rocas pueden dividirse en tres grandes conjuntos atendiendo al tamaño de grano de sus componentes. Así podemos diferenciar los conglomerados, cuyos fragmentos son claramente visibles y tienen varios cm a incluso decímetros; un ejemplo son las rocas que constituyen los mallos de Riglos y la Montaña de Montserrat. Cada vez de grano más fino tenemos las areniscas, los limos y las arcillas, estas últimas con un tamaño de grano inferior a 0,004 mm. Estas diferencias en la granulometría dan unas propiedades distintas a las rocas. En las areniscas y los conglomerados el tamaño de sus granos permite que presenten numerosos poros por los que puede circular el agua, como podemos observar fácilmente cuando vertemos un cubo de agua sobre la playa. Sin embargo, en el caso de las arcillas, el tamaño extremadamente pequeño de sus partículas hace que se cohesionen y resulten prácticamente impermeables. Debido a que la constitución de estas rocas depende de los fragmentos de la roca original de que provienen, sus características pueden ser muy diferentes. LAS ROCAS: EL FONDO DEL MAR LAS ROCAS SEDIMENTARIAS Roca arenisca con niveles de conglomerado. Según su origen y materiales constituyentes las rocas sedimentarias pueden dividirse en tres grandes categorías: rocas detríticas, rocas calizas y rocas evaporíticas.

31 Rocas calizas Se trata de rocas formadas mayoritariamente por la acción de los organismos. Son las rocas que conocemos como calizas o rocas calcáreas y que están formadas mayoritariamente por carbonato cálcico (y magnésico en determinadas situaciones). El carbonato cálcico CaCO3 , que puede presentarse como dos minerales: calcita y aragonito, constituye el principal componente de las conchas y caparazones de la mayoría de los organismos marinos y continentales con esqueleto externo: moluscos, equinodermos, corales, etc. Estas rocas pueden corresponder a los restos de los organismos depositados tal como crecían en su medio, como podemos observar en los arrecifes de corales actuales que forman depósitos de centenares de metros de espesor compuestos por sus restos, pero también y muy frecuentemente por los restos de organismos sueltos que se han acumulado por la acción de corrientes y/o se han decantado lentamente desde la superficie del mar como el plancton. Debido a esta circunstancia el término calizas comprende un grupo de rocas muy amplio que tienen en común una composición mayoritariamente constituida por carbonato cálcico, pero pueden tener un aspecto y características muy variadas según su medio y condiciones de depósito. Las margas están compuestas por arcillas con una alta proporción de material calcáreo, lo que les da unas características mixtas entre las calizas y las rocas detríticas. Son rocas de colores usualmente grises, normalmente de aspecto hojoso, fácilmente erosionables y que suelen contener numerosos fósiles. Entre las arcillas, las margas y las calizas hay todas las posibilidades de términos intermedios. LAS ROCAS: EL FONDO DEL MAR El aspecto de las rocas calizas puede variar mucho de acuerdo con su composición. Aquellas que incorporan materiales detríticos silíceos, como las de la imagen pueden tener un aspecto similar a las areniscas. Roca caliza con fósiles.

32 LOS PIRINEOS: DE UN MAR A UNA CORDILLERA Las investigaciones geológicas a lo largo del siglo XVIII fueron constatando que las sucesiones de rocas sedimentarias eran muy gruesas, contándose en miles de metros. Esto implicaba que los acontecimientos que las habían generado no habían podido producirse en unos pocos miles de años. De este modo entre los naturalistas fue tomando cuerpo la idea de que la Tierra era mucho más antigua de lo que sugería la interpretación literal del relato bíblico del Génesis. Uno de primeros intentos por encontrar un método científico para determinar la antigüedad de nuestro planeta fue el de Georges-Louis Leclerc, Conde de Buffon quien, en 1778, partiendo de la idea de que la Tierra en sus orígenes debía ser una masa completamente fundida calculó el tiempo necesario para enfriarse a su temperatura superficial actual. Para ello tomó como modelos bolas de arcilla y de metal: sus cálculos determinaron una edad de 75.000 años. A finales del siglo XVIII, el geólogo escocés James Hutton fue uno de los primeros investigadores que intuyeron la inmensidad del tiempo geológico. Hutton, con una atenta observación de la naturaleza, desarrolló la intuición de que las rocas sedimentarias que observaba debían tener el mismo origen que los sedimentos que se depositaban actualmente en el mar y de que los procesos que las habían formado debían ser en esencia los mismos que los que observamos hoy día. Viendo la lentitud con la que se desarrollan estos fenómenos en la actualidad, y el gran espesor de las rocas sedimentarias empezó a pensar en que su formación necesitaba una gran cantidad de tiempo. Su inquietud aumentó cuando en 1788 observó cómo una secuencia completa de estratos estaba truncada y erosionada y recubierta por otra secuencia de estratos de forma discordante. Este investigador dedujo correctamente que esto implicaba un levantamiento, plegamiento y erosión de la secuencia precedente y el comienzo de un nuevo ciclo de sedimentación. Hutton quedó apabullado por estos descubrimientos y la posibilidad de que estos ciclos se repitiesen infinitamente le llevó a pensar que el tiempo geológico era eterno, lo que resumió en la frase “no encontramos vestigios de un principio ni indicios de un final”. Sin llegar a estos extremos, a comienzos del siglo XIX se fue asentando entre la comunidad científica la idea de que la edad de la Tierra debía contarse en millones de años, ¿pero cuántos? Una personalidad que protagonizó este debate fue Charles Darwin. Aunque Darwin es más conocido por sus aportaciones como biólogo, fue también un excelente geólogo, miembro de la Sociedad Geológica de Londres. En la formulación de la teoría de la evolución, Darwin estaba preocupado por el tiempo que necesitaban las especies para desarrollar todos los cambios que sus hipótesis predecían. Para él, determinar la edad de la Tierra era una prioridad. Darwin se valió para ello de la estimación de la erosión en una sucesión de rocas estratificadas de la región del Weald en Gales. Usando las tasas de erosión actual y calculando el volumen de material erosionado con la reconstrucción de la estructura geológica llegó a una proponer una edad parcial de 300 millones de años sólo desde el Mesozoico hasta la actualidad, dato que incluyó en la primera edición de su libro “El origen de las especies” en 1859. Los datos publicados por Darwin fueron rebatidos por el más insigne físico inglés de la época, Lord Kelvin. Éste, retomando los cálculos de enfriamiento del planeta otorgó una edad maxima de 100 millones de años al planeta. Se inició así un agrio debate entre físicos y geólogos que amargó a Darwin hasta el final de sus días. Sin embargo él y no Lord Kelvin, tenía razón: a principios del siglo XX el descubrimiento de la radioactividad desveló la fuente de calor que explicaba que el enfriamiento de la Tierra era mucho más lento que los cálculos del arrogante físico, y por lo tanto la edad de nuestro planeta mucho mayor. EL TIEMPO GEOLÓGICO, UN MOTIVO DE DEBATE

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