Las rocas sobre las que se apoya este castillo árabe pertenecen a la Formación Cuarcita Armoricana. Esta formación se extiende por un amplio territorio de la Península Ibérica y parte de Francia (de donde toma el nombre "armoricana"). Se trata mayoritariamente de rocas cuarcíticas formadas casi en exclusiva por un único mineral: el cuarzo (SiO ). Al ser este muy 2 resistente a la alteración, estas rocas se alteran y erosionan menos que otras rocas adyacentes (pizarras, areniscas). La erosión diferencial progresa menos en las cuarcitas que en las pizarras o areniscas y el resultado final es que las cumbres y crestas están formadas por cuarcitas, mientras que 122 El Parque Nacional de Monfragüe es uno de los mejores ejemplos de zonas donde el paisaje o la morfología del terreno actual, se correlaciona de manera casi perfecta con la geología subyacente (tipos de rocas y estructuración de las mismas). Al observar los niveles de crestas de distintas alturas podemos estimar los diferentes grados de resistencia a la erosión de los distintos tipos de rocas. Siguiendo su traza en el paisaje también podemos atisbar en parte la disposición de estas rocas en forma de grandes pliegues, aunque para este último cometido tendremos que ayudarnos de ortofotografías y de algunos conocimientos geológicos previos. Este Itinerario comienza en la cima del Castillo de Monfragüe, en el alto del Salto del Gitano (Portilla del Tajo), al cual accederemos por la pequeña carretera que llega casi hasta la entrada misma del castillo. A partir de este punto, el recorrido se realiza a pie, por lo que es conveniente dejar otro vehículo en la Fuente del Francés (en el fondo de la ladera norte). Desde el propio mirador del Castillo podemos apreciar muchos elementos de la geología de toda esta región. Quizás, lo más evidente, es la morfología del relieve, que supone el fiel reflejo de la geología subyacente y que constituye lo que se denomina “relieve apalachiense": la distribución geográfica de crestas y valles viene muy determinada por la presencia de alternancias de rocas duras o resistentes a la erosión (cuarcitas: crestas) y rocas blandas (pizarras: valles) más proclives a alterarse y erosionarse. Una característica típica de este relieve apalachiense es la repetición de esta sucesión de elementos (rocas blandas y duras) debido a la presencia de pliegues con ejes más o menos horizontales. Esta disposición de los pliegues hace que estos conjuntos de capas se prologuen longitudinalmente en el terreno. DEL CASTILLO DE MONFRAGÜE AL PUENTE DEL CARDENAL
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