Las rocas ígneas máficas, interestratificadas entre las Cuarcitas silúricas de Criadero y las Pizarras Ampelíticas, a menudo se mencionan como rocas volcánicas. Como se muestra en el esquema, esto implicaría que cuando se formaron habrían extruido a la superficie donde se habrían enfriado rápidamente formando, al menos en parte, vidrios volcánicos. Sin embargo, lo que observamos al microscopio son cristales bien desarrollados y sin texturas propias de rocas volcánicas. Nuestra conclusión, al menos para las rocas estudiadas, es que se trata de “sills” (intrusiones concordantes con las capas de sedimentos), quizás bastante superficiales, pero que se habrían enfriado de forma no tan rápida, formando cristales de piroxenos y plagioclasas. Una implicación de esta situación geológica es que las Pizarras Ampelíticas han tenido que sufrir cierto calentamiento por el efecto térmico del magma adyacente que se enfría. Y lo mismo sería de esperar para las Cuarcitas de Criadero, ya que estos cuerpos de rocas ígneas máficas aparecen con bastante frecuencia muy cerca del contacto entre las Cuarcitas de Criadero y las Pizarras Ampelíticas. Las cuarcitas presentan un nivel elevado de recristalización, pero las pizarras no parecen haber sido afectadas por metamorfismo de contacto. La solución a este tipo de problemas geológicos requiere la realización de más trabajo de campo y de un estudio sistemático de detalle de estas rocas ígneas, y de las pizarras encajantes. De momento solo podemos identificar el problema, proponer las hipótesis de trabajo y establecer la estrategia de investigación a realizar. 136 primarias, de origen magmático, son posiblemente las plagioclasas y los clinopiroxenos. Después, al solidificarse la roca en un ambiente con la presencia de agua, esta se alteró e hidrató en condiciones de alta temperatura (alteración hidrotermal) y así, a partir de los piroxenos se formó primero anfíbol y luego clorita. A partir de las plagioclasas se formaron sobre todo las epidotas. En definitiva, los minerales originales, que eran anhidros (clinopiroxenos y plagioclasas), se han reemplazado parcialmente por minerales hidratados (anfíboles, cloritas y epidotas). Esta disponibilidad de agua (con CO disuelto) indica que la zona donde se solidificaron 2 estos “sills” subvolcánicos estaba bastante saturada en agua y era, por lo tanto, una cuenca sedimentaria marina, en una plataforma continental extendida. Las rocas ígneas de Monfragüe: ¿diques o “sills”? Esquema donde se muestra la disposición geométrica y la estructura de los distintos cuerpos ígneos que podemos encontrar en el campo. Los plutones y batolitos se corresponden con las grandes masas de magma cristalizadas en profundidad de manera que se han enfriado lentamente y sus cristales han podido crecer. Un ejemplo de estos cuerpos son las rocas graníticas de diversas localidades de Extremadura (Cabeza de Araya, Alburquerque, Trujillo, etc.). Los “sills” se forman debido a magmas que se emplazan en paralelo a la estructura (tectónica o sedimentaria) de las rocas adyacentes (también llamadas rocas encajantes). Es frecuente que los “sills” sean bastante superficiales en su emplazamiento. Los diques son zonas o conductos de ascenso de los magmas y cortan a las rocas encajantes. Cuando estos magmas alcanzan la superficie se enfrían rápidamente formando rocas volcánicas. 3
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