La senda por la que vamos, de dirección oeste-este, se curva y toma dirección sur, atravesando las capas de Cuarcita de Criadero y ascendiendo así en la sucesión estratigráfica. La formación sobre la que vamos haciendo este recorrido central son ahora las Pizarras Ampelíticas del Silúrico, que forman el núcleo del gran pliegue sinclinal que conforma la geología y el relieve del Parque Nacional. Se tratan, sobre todo, de pizarras negras grafitosas con frecuentes cristales de pirita y materia orgánica. También pueden contener fósiles de graptolitos. No suelen aflorar bien porque se alteran fácilmente y aparecen generalmente cubiertas por suelos. Entre estas pizarras aparecen con bastante frecuencia rocas volcánicas máficas o de 142 Unos pocos metros más adelante, este camino permite asomarse hacia el valle y observar una buena panorámica, donde al sur-suroeste se encuentra la Portilla del Tajo o Salto del Gitano (sustentada por la Cuarcita Armoricana), Cerro Gimio (apoyado en las Cuarcitas del Caradoc), una pequeña sierra correspondiente al flanco sur de la Cuarcita de Criadero, y el relieve sobre el que estamos que es el flanco norte de la Cuarcita de Criadero. Las zonas de ladera y valle entre estas sierras y relieves corresponden a las distintas formaciones de pizarras ya descritas en otros apartados (de sur a norte: Capas de Pochico, Pizarras de Río, Pizarras de Villarreal de San Carlos y Pizarras Ampelíticas). Los afloramientos de las rocas volcánicas y subvolcánicas intruidas entre las Pizarras Ampelíticas no son, por lo general, de buena calidad, dado que estas litologías aparecen fácilmente cubiertas por suelos y vegetación. Las rocas ígneas suelen tener menos pizarrosidad al estar algo menos foliadas. También son rocas más resistentes a la alteración en comparación con las pizarras por lo que suelen dar algo más de relieve en sus afloramientos. Su color puede ser verde oscuro como consecuencia del desarrollo de minerales de alteración como la clorita (un silicato hidratado de aluminio, hierro y magnesio). Continuando por esta senda descendente llegamos a un puente de madera que cruza el arroyo y atravesamos una sucesión de areniscas y pizarras pertenecientes a la Formación Pizarras de Villarreal de San Carlos. Este tramo destaca en el relieve por tener mayor porcentaje de capas de arenisca, con un espesor aproximado de unos 2530 metros, por las que sube una senda que nos conduce hacia Cerro Gimio. 4
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