144 prolonga hacia el este y oeste, están constituidos por la roca más dura que aparece en el parque: la Cuarcita Armoricana. Volviendo la vista hacia el norte, las laderas y valles más suaves, adyacentes a la Cuarcita del Caradoc, están formadas por la Formación Pizarras de Villarreal de San Carlos. Algunos relieves que dan pequeñas sierras pueden estar formadas por miembros más arenosos de estas pizarras o por las Cuarcitas de Criadero del Silúrico. Más hacia el norte vuelven a aparecer tanto la Cuarcita del Caradoc como la Cuarcita Armoricana. Esta repetición es consecuencia del gran pliegue sinclinal que genera la estructura de este Parque Nacional. Lo más destacable de esta panorámica, desde el punto de vista geológico, es el ejemplo que supone este paisaje de "relieve apalachiense". Este se caracteriza, como ya apuntamos, por una correlación casi perfecta entre litología del sustrato y relieve; las rocas duras y resistentes como las cuarcitas marcan los relieves principales. Aunque esto es algo muy común y ocurre en muchos contextos geológicos, el hecho de que aquí las formaciones y estructuras sean muy lineales y continuas, hace que estos relieves geológicos se mantengan en el paisaje con formas longitudinales y fáciles de observar. Mirador desde la cima de Cerro Gimio, encima de las Cuarcitas del Caradoc La vuelta de este recorrido, partiendo de Cerro Gimio, se puede hacer por diferentes itinerarios: el mismo que tomamos en la ida, por el arroyo y la ladera opuesta, o por los relieves más occidentales a través de una pista bien marcada que conecta con Cerro Gimio. En el itinerario de vuelta por el arroyo podremos observar en varios afloramientos pequeños pliegues de crenulación o "kink bands", desarrollados en las 4
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