067 Las Pizarras de Río constituyen otra formación eminentemente pizarrosa dentro del contexto del Parque Nacional de Monfragüe; en estas rocas se han hallado varios fósiles de fauna bentónica que, sin llegar a ser abundantes, han aportado mucha información sobre el medio de depósito y sobre el ecosistema del que formaron parte, a la par que han permitido realizar una datación bastante precisa de esta unidad, que se atribuye al Ordovícico Medio. Los fósiles más abundantes en estas rocas incluyen a los trilobites, un grupo de artrópodos marinos bentónicos que sufrió una gran diversificación a lo largo del Paleozoico, hasta que, a finales del periodo Pérmico, se extinguieron. Como artrópodos que eran, necesitaban mudar su caparazón de forma periódica para posibilitar el crecimiento de sus partes blandas; este proceso podía tener lugar varias veces a lo largo de la vida de un individuo, por lo que resulta obvio que la mayoría de los fósiles de trilobites presentes en estas rocas corresponden a mudas y no a cadáveres. En las Pizarras de Río también aparecen restos de otros organismos bentónicos como los braquiópodos, un grupo de invertebrados que, a pesar de habitar algunos mares actuales, fue mucho más diverso y abundante en el Paleozoico. Están constituidos por un cuerpo blando dotado de grandes coronas de cilios con las que atrapan partículas en suspensión, y que está protegido por dos valvas, una ventral y otra dorsal. A pesar de su similitud con los moluscos bivalvos (almejas, ostras, mejillones, etc), su relación filogenética con ellos es muy distante. La más moderna de las formaciones pizarrosas y lutíticas del Parque Nacional de Monfragüe se trata de las Pizarras Ampelíticas del Silúrico inferior. Con anterioridad al depósito de esta unidad y de la subyacente (Cuarcita de Criadero), un evento climático global desencadenó una de las mayores glaciaciones registradas en la historia de la Tierra: la glaciación Finiordovícica. Este evento también supuso una de las mayores extinciones en masa conocidas, diezmando la diversidad de los Estos organismos constituyeron uno de los grupos más característicos y diversos del Paleozoico, ya que habitaron los diversos mares del planeta desde el Cámbrico hasta el Pérmico. Se trata de unos artrópodos cuyo cuerpo estaba formado por segmentos articulados, que se agrupaban en tres regiones: -La cabeza o “céfalon” se sitúa en la parte anterior del animal; deriva de la fusión permanente de varios segmentos, cuyas reminiscencias suelen ser perceptibles en la zona central, denominada “glabela”, la cual está separada por dos surcos de las “mejillas” o “genas” laterales. -El tórax está constituido por un número variable de segmentos recorridos longitudinalmente por dos surcos que individualizan un raquis central y dos regiones pleurales laterales. -La cola o “pigidio” también está formada por segmentos fusionados, que aparecen en un número variable según los grupos. En ella, las regiones pleurales suelen estar recorridas por varios surcos que delimitan costillas más o menos conspícuas. Como se ha indicado, cada una de las regiones corporales está atravesada por dos surcos longitudinales, por lo que, transversalmente, el cuerpo de los trilobites mostraba tres lóbulos, motivo por el cual recibieron su nombre. Poseían un caparazón formado por proteínas y por diversas sales de calcio. Al igual que los artrópodos actuales, los trilobites debían mudar su caparazón para poder crecer, por lo que gran parte de sus fósiles corresponden a mudas y no a cadáveres. Los trilobites Pleuras Raquis Glabela Genas Ojos EL REGISTRO FÓSIL
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