083 Las rañas En los Montes de Toledo y Extremadura se suele denominar con el topónimo “raña” a un terreno con monte bajo. Hoy día se utiliza para definir una altiplanicie pedregosa de gran significación geológica, pues forma parte importante del paisaje de la Meseta. Geológicamente, son aluviones antiguos que forman una delgada capa sedimentaria de unos pocos metros de espesor. Son conglomerados de cantos rodados de cuarcita transportados por ríos del pasado. Aparecen formando mesas elevadas, a altitud y desnivel variable, en función de su ubicación geográfica, pero siempre en posición dominante sobre los ríos y sus terrazas. Las rañas se encuentran en los sectores periféricos de las cuencas o en el interior del Macizo Ibérico, rellenando sus valles. Son sedimentos que se apoyan directamente sobre el macizo o sobre materiales sedimentarios cenozoicos, muchos de ellos de edad neógena, por lo que la raña se considera la transición del paisaje neógeno al sistema actual de drenaje. Rañas, aunque no son denominadas localmente como tal, existen en todas las regiones del Macizo Ibérico. Sin embargo son espectaculares en el límite meridional de la cordillera Cantábrica, pues originan grandes abanicos desplegados hacia el sur que son el origen del drenaje actual (las rañas de Guardo en Palencia y del noroeste leonés) y, sobre todo, en los Montes de Toledo. Allí, esas llanuras intramontañosas dan lugar a magníficos paisajes antiguos conservados. En su periferia, las rañas constituyen una orla diluida por el este pero colgada por el oeste sobre los cauces de los ríos de la cuenca hidrográfica del río Guadiana; son las rañas de Extremadura. Las rañas tienen un triple contenido que las hace singulares: morfológico por su posición geográfica culminante, estratigráfico, porque es posterior al relleno de las cuencas de sedimentación cenozoicas y previa a la formación de las terrazas de los ríos, y edáfico, pues está caracterizada por suelos muy desarrollados/evolucionados y afectados por intensas meteorizaciones. Características y disposición de los cantos de la Raña de Deleitosa. Las terrazas fluviales Las distintas plataformas o mesas construidas por antiguos aluviones ubicadas en un valle fluvial se llaman terrazas. Fueron formadas por el propio río que en un momento dado depósito parte de su carga sedimentaria, tal como lo hace ahora. Su posición actual sobreelevada sobre el cauce se debe a que el río incidió después sobre su cauce, encajándose sobre esos aluviones que antes había depositado. Y así sucesivamente con otros aluviones que iba depositando, porque el río discurre por un lecho cada vez más bajo. El resultado es que se acaba originando un valle escalonado en plataformas constituidas por aluviones, cada vez más modernos conforme nos acercamos a la posición actual del río. Se trata de un remanente del cauce antiguo de una corriente de agua que se ha encajado, mediante la erosión de sus propios depósitos. Se enumeran algunos tipos de terrazas. Cuando en la secuencia de ellas en los escalones aflora la roca subyacente al aluvión se llaman terrazas escalonadas, pero cuando en cada escalón tan solo se observa el aluvión se denominan encajadas. El término poligénica se le otorga cuando los aluviones antiguos no tiene saltos, sino un declive continuo, por la destrucción de los escalones por erosión y como consecuencia del carácter progresivo y continuo del hundimiento del río. EL RELIEVE
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