LAS GRANDES UNIDADES GEOMORFOLÓGICAS DEL PARQUE Las grandes unidades geomorfológicas existentes en el Parque responden, principalmente, a los volúmenes de relieve, o vacíos del mismo, producto de la interferencia en el tiempo de los procesos de crecimiento volcánico (Edificio apical sálico y Cordillera Dorsal) y de destrucción volcánica o gravitatoria, de los mismos. Los procesos exógenos clásicos (meteorización, erosión fluvial o de barrancos, de laderas, etc.), aunque destructivos, son muy poco importantes en el Parque, probablemente debido a la extrema juventud de sus relieves. Considerando, desde el punto de vista geomorfológico, la sucesión temporal de dichos procesos (lo cual se traduce en el orden en cómo unos van modificando a los anteriores, creando vacíos de relieve, o volúmenes superpuestos), cabe distinguir, de más antigua a más moderna, las siguientes grandes unidades geomorfológicas en el Edificio apical sálico (el que marca más claramente su impronta en el Parque Nacional del Teide): Edificios Cañadas Sus flancos están localizados en la parte meridional y nororiental del Parque. Corresponde a una primera etapa de crecimiento apical sálico, cuyo centro debía situarse, aproximadamente en la zona ocupada, hoy día, por el Complejo Teide-Pico Viejo. Circo o Caldera de Las Cañadas Responde a un vacío creado en el edificio volcánico anterior, por acción de inestabilidad gravitativa (cabecera de gran deslizamiento hacia el norte) o de hundimiento sobre una cámara magmática supervaciada (caldera de hundimiento), o de explosión volcánica (caldera de explosión). Tales son las principales hipótesis manejadas para explicar su génesis. A grandes rasgos, la Caldera de las Cañadas es subelíptica en planta, pero, en detalle, está constituida por varios círculos que se superponen, secante y sucesivamente, de oeste a este. En conjunto, el carácter subelíptico bastante cerrado, invalidaría la hipótesis de cabecera de deslizamiento, mientras que la hipótesis explosiva se topa con la dificultad de encontrar, de forma masiva en la isla, los depósitos correspondientes a dicha explosión. Por tanto, parece lo más adecuado adscribirle un origen por hundimiento: en este caso, la mencionada superposición, en detalle, de este a oeste, podría indicar una migración, en ese mismo sentido, del fenómeno de hundimiento. Complejo estratovolcánico TeidePico Viejo Se trata de una nueva creación de relieve, por crecimiento volcánico, sobre la parte centronorte del Circo de Las Cañadas. Podría tratarse de una “resurgencia” de la construcción de la parte apical del edificio sálico insular, tras el 115 Tenerife, a pesar de su pequeña extensión, contiene la cumbre más alta de España: 3.718 m en el pico del Teide. Probablemente sería más correcto decir que la altura absoluta es de unos 7.718 m desde el fondo oceánico (situado a unos 4.000 m de profundidad), el nivel desde el cual se ha producido, desde hace miles de años, la acumulación de materiales volcánicos. En este contexto, el Parque Nacional del Teide se sitúa en la parte más elevada y joven de la isla. Como tal parte apical, compleja, presenta espectaculares manifestaciones de creación de relieve, coexistiendo con otras, no menos llamativas, de destrucción (volcánica o gravitacional) del mismo. La juventud y altura topográfica de todas o de gran parte de ellas, se traduce en una escasez o nula presencia de vegetación y de suelos. Ello implica una perfecta conservación, y observación, de todos los rasgos geomorfológicos de primer orden, bien sean constructivos o destructivos. El carácter apical del Teide y de sus alrededores, respecto al resto de la isla, responde a una concentración muy localizada de emisiones sálicas, a favor de un punto triple o cruce de fracturas. Esta concentración coexiste, en el tiempo, con emisiones basálticas producidas según una fisura ENE-OSO (Cordillera Dorsal). TENERIFE: UNA ISLA VOLCÁNICA TÍPICA
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