P.N. del Teide 2ed.

130 LAS MINAS DE SAN JOSÉ EL NEGOCIO DE LA PIEDRA PÓMEZ La piedra pómez ha sido uno de los recursos naturales más explotados del Parque. En el siglo XVIII se utilizaba para pulir mármoles y en los oficios de plateros, estañeros y carpinteros, entre otros. En la construcción también era muy apreciada pues mezclada con cal, servía para fabricar una argamasa con la que cubrir e impermeabilizar azoteas y cubiertas de las casas. Debido a su poder de abrasión, las pómez se emplearon además, en la limpieza de utensilios de cocina y bañeras y, en tamaños medianos, para ablandar las callosidades de pies y manos. También se usaron en la agricultura para cubrir las plantaciones en zonas de secano y conservar la humedad en el suelo, dada su capacidad aislante. En el Parque hay varios volcanes que emitieron, a través de erupciones violentas, piedra pómez. De todos ellos sobresale, con mucho, la última erupción de Montaña Blanca. La explotación industrial de las pumitas comenzó en la década de los 80 del siglo XIX. En 1890 se enviaron muestras de estas pómez a la Exposición Internacional de París donde fueron premiadas con una Medalla de Plata, por su alta calidad. Las explotaciones se fueron ampliando en Montaña Blanca a través de nuevas concesiones mineras adjudicadas a sociedades de capital mixto hispano-francés o hispano-inglés. También casas comerciales inglesas establecidas en Tenerife, como Hamilton o Reid, que nunca habían participado en actividades mineras, obtuvieron concesiones para explotar las pumitas. Estas casas exportaban el mineral a Inglaterra desde el Puerto de La Cruz. La última empresa que extrajo piedra pómez de Montaña Blanca, inclusive después del año de declaración del Teide como Parque Nacional, en 1954, fue Hersian Minas del Teide, S.A. Era una sociedad domiciliada en Barcelona que tenía varios yacimientos en explotación, entre ellos, las Minas de San José. Después de varios años de oposición a la actividad minera en el Parque por parte de instituciones científicas, sociedades culturales y grupos ecologistas, la extracción de piedra pómez quedó paralizada en 1981. Una ley prohibió, desde esa fecha, toda actividad minera, aunque, claro está, sujeta a indemnización. Hersian Minas del Teide cobró una indemnización de 121 millones de pesetas (730.000 euros) por todas sus concesiones, y las Minas de San José quedaron inactivas. Posteriormente, una actuación de recuperación ambiental, en las excavaciones del camino a Montaña Blanca, ha minimizado el impacto generado por las explotaciones. UN DÍA EN EL PARQUE Las Minas de San José.

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