fragmentos juveniles y accidentales. Al conjunto de estos depósitos fragmentarios se le denomina ignimbrita. · Oleadas piroclásticas “surges”: En el caso de explosiones freáticas, el agua subterránea se calienta debido a un cuerpo magmático subyacente de temperatura elevada. Al vaporizarse, provoca una gran explosión que expulsa fragmentos accidentales del sustrato. En una explosión freatomagmática se producen fragmentos juveniles y accidentales. Normalmente, en este tipo de erupción tan explosiva los fragmentos son del tamaño lapilli-ceniza y se acumulan en niveles denominados “surges”. · Brechas de avalancha: Los edificios volcánicos pueden sufrir desestabilizaciones rápidas de alguna de sus partes por causas diversas. Esta situación produce grandes desprendimientos que fragmentan todas las rocas afectadas, ocasionando un depósito caótico que se denomina brecha (debris avalanche). 22 VOLCANES. DEL MITO A LA CIENCIA
RkJQdWJsaXNoZXIy ODA4MDI=