P.N. del Teide 2ed.

altas, propios de todas las calderas Muy probablemente, la conjunción de ambos procesos generó la gran depresión de Las Cañadas. La Caldera de Las Cañadas es una estructura morfológica compleja pues, entre otras peculiaridades, carece del el escarpe norte. Las partes más altas de los grandes edificios volcánicos que había antes de su formación han desaparecido y, con ellas, una importante fuente de información para reconstruir la geometría y sucesión de los violentos acontecimientos eruptivos. Sin duda, esta circunstancia es algo frustrante, pues se ha perdido la oportunidad de conocer las dimensiones de los edificios sálicos más colosales jamás habidos en una isla oceánica. Sin duda, el escarpe más sobresaliente de la isla es la pared o circo de Las Cañadas, que define espacialmente la llamada Caldera de Las Cañadas. La caldera ha tomado su nombre de la estructura más típica del Parque: la cañada, planicie sedimentaria situada al pie de las paredes del escarpe, utilizada para el tránsito del ganado desde los tiempos de los guanches. Como resultado de las grandes erupciones explosivas producidas durante la construcción de los Edificios Cañadas, las inestabilidades de ladera debieron ser frecuentes. Tambien este tipo de erupciones suelen ir acompañadas de hundimientos en las partes 43 Anaga Teno LA FORMACIÓN DE LA CALDERA DE LAS CAÑADAS En Tenerife, la existencia de grandes escarpes morfológicos, como las paredes de Las Cañadas, Güimar o La Orotava, se conocía desde antiguo, aunque pocos geólogos habían intentado explicarlos geológicamente. Sólo desde los años 60 del siglo XX comenzaron a interpretarse como el resultado de deslizamientos. Esta teoría no fue admitida por algunos especialistas que veían en los escarpes las marcas de procesos erosivos o tectónicos.

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