antiguos Edificios Cañadas. Sólo a partir de la mitad de la pared, la topografía se igualó y adoptó una forma horizontal. Las siguientes emisiones se dispusieron de manera más uniforme y continua. Todo el conjunto tiene una ligera inclinación hacia el exterior de la caldera como sucede con los apilamientos de los edificios de Las Pilas y Ucanca. Los materiales de Diego Hernández A grandes rasgos, y describiendo sólo los materiales más frecuentes, en la pared se distinguen las siguientes unidades. En las partes bajas hay depósitos blancos de grano fino originados por explosiones hidromagmáticas. Con ellos se alternan capas negras de basaltos (coladas y piroclastos). En las partes medias comienzan a aparecer niveles de ignimbritas (traquitas) con intercalaciones de pumitas que son más frecuentes hacia la parte alta. En la base del tercio superior hay un conjunto muy potente de coladas negras basálticas con disyunción columnar, que recorren la pared de extremo a extremo y que se identifican fácilmente. Por encima de ellas y hasta la cumbre, alternan ignimbritas, pumitas y niveles de basaltos negros de los volcanes de la Dorsal. La asociación de ignimbritas y niveles de pumitas no es casual. Lo más común en una erupción pliniana es que alternen los dos tipos de depósitos. Además, en Diego Hernández, hubo explosiones hidromagmáticas inducidas por acuíferos someros o lagos cimeros en la boca eruptiva. La reconstrucción original del Edificio Diego Hernández Los geólogos no tienen muchos datos para reconstruir la geometría de este volcán. De la posición y dirección que tienen los diques sálicos que cortan la pared en este sector y colindantes, deducen que el centro de las erupciones podría estar situado a 2-3 km al norte de la cañada de La Angostura. La altura estimada de este edificio pudo superar los 2.700 m. La pared de Arenas Negras. El volcanismo de la dorsal renace de nuevo Esta pared constituye el arco más septentrional de la pared de Las Cañadas. De una u otra forma, la actividad volcánica de la Cordillera Dorsal nunca ha cesado. Cuando se produjo la apertura del valle de La Orotava, nuevas erupciones estrombolianas basálticas emitieron coladas y piroclastos que cerraron la parte delantera de la cabecera del valle. En ese amplio afloramiento de la pared se ven potentes coladas negras subhorizontales cortadas verticalmente por la caldera, sobre las que caen estrechas lenguas de lava procedentes de un pequeño cono situado en lo alto del escarpe. El itinerario 4 pasa por la base de esta pared y en él se observan perfectamente estos materiales y estructuras. LA PARED DE LA FORTALEZA DE TIGAIGA El macizo de Tigaiga constituye el relieve residual de las laderas del Edificio Las Pilas, Pared de Diego Hernández. Intercalaciones de coladas negras (basaltos) y blanca (fonolitas). 77 LA GEOLOGÍA DEL PARQUE
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