P.N. del Teide 2ed.

La hipótesis de deslizamiento sostiene que la depresión actual de Las Cañadas se formó por varios deslizamientos en sentido NO, que transportaron el material al fondo del mar, donde se encuentra actualmente. Los estudios oceanográficos realizados con sonar en la costa norte de Tenerife, durante los años 90, han detectado importantes depósitos de avalancha en el fondo marino que tienen continuidad con los amplios valles de superficie: Orotava, Güimar e Icod. Los centros de emisión de los Edificios Cañadas debieron de tener en su cima cráteres tipo caldera (de 1 ó 2 km de diámetro), como ocurre en todos los edificios de esa naturaleza. Posteriores fenómenos de subsidencia y deslizamientos en masa de las laderas completaron la formación de las distintas depresiones. Las emisiones volcánicas postcaldera y la erosión de las paredes las han rellenado, ocultando parte de su geometría original. LA DESAPARECIDA PARED NORTE DE LAS CAÑADAS Aunque se podría pensar que la pared norte de la caldera se encuentra oculta por el Teide y Pico Viejo, la realidad es bien distinta. Los datos geológicos y geofísicos señalan que esta pared se deslizó al mar en varios episodios, abriendo el actual valle de Icod. Los depósitos de avalanchas encontrados en los fondos marinos del norte de Icod son prueba evidente de ello. También, en las observaciones de las galerías de agua existentes en la parte alta del valle de Icod, nunca se han encontrado restos de la pared de Las Cañadas, sino todo lo contrario. Se han localizado niveles de la brecha “mortalón” como los existentes en el valle de La Orotava. Todo eso prueba que la pared se desmoronó hacia el mar en un momento aún indeterminado. LA CALDERA OCCIDENTAL O DE UCANCA De todos los arcos de la pared, el de Ucanca es el que está mejor definido. Delimita una depresión elíptica de 3 km de eje mayor, los Llanos de Ucanca, cerrada por el este por los Roques de García. Esta depresión ha sido considerada desde siempre como la caldera occidental de Las Cañadas, y varios elementos geológicos la definen perfectamente. Actualmente está rellena de coladas procedentes de Pico Viejo y de sedimentos de la erosión de la pared de Ucanca. No se conoce el espesor total de este relleno pero tiene que ser de centenares de metros. La información geológica disponible indica que esta depresión se ha hundido y, probablemente, se sigue hundiendo. Desde Boca Tauce hasta Los Azulejos, los afloramientos de azulejos (zonas de alteración hidro-termal) se disponen en una orla a media altura. Este tipo de orlas se dan en calderas volcánicas, algunas subsidentes, como la de Tejeda, en Gran Canaria, hoy rellena completamente por las erupciones posteriores. En la parte media-alta de la pared de Ucanca se observan varias fallas, paralelas más o menos a la pared, que están hundiendo niveles volcánicos y relieves que estuvieron más elevados. Es el caso del escarpe alto (Las Escaleras) formado por conjuntos de diques gruesos, separado de la pared actual, que hay en el extremo oeste de la pared. Otro caso de relieve de cumbre que se encuentra hundido es el espigón de los Roques de García. No es posible que un relieve tan abrupto se haya formado morfológicamente con un nivel de base tan bajo (unos 20 m). No hay indicios claros de que se haya deslizado, sino más bien de que se Panorámica de la pared de Las Cañadas, con los Roques de García en primer término. 80 LA GEOLOGÍA DEL PARQUE

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