P.N. del Teide 2ed.

LA FASCINACIÓN DEL TEIDE. ENTRE EL MITO, EL TEMOR Y LA CURIOSIDAD CIENTÍFICA Las islas Canarias, en especial Tenerife, han sido siempre un objetivo muy deseado para todos aquellos que conocían sus excelencias descritas en los relatos clásicos. En ellos se hablaba de las islas Afortunadas como un lugar paradisíaco y único, donde existía la montaña más alta del mundo: el llamado Pico de Tenerife. Muy pocos fueron los viajeros que, llegados a Tenerife por motivos diversos, se sustraían a subir al Pico. En Europa, surgió una excitante fascinación entre los navegantes, marinos, científicos y comerciantes por ver la que decían montaña maravillosa. Han sido muchas las expediciones que, desde finales del siglo XV (fecha de la colonización hispana), han ascendido el Teide, bien para satisfacer el reto de coronarlo, bien para realizar observaciones científicas. En la época prehispánica, el Teide y Las Cañadas tenían un carácter sagrado para los guanches. Sin embargo, con la llegada de las primeras expediciones europeas ese carácter mágico fue derivando a curiosidad científica y, posteriormente, a destino turístico. El Pico de Tenerife era un objetivo primordial de atención por varios motivos. Suponía el faro y guía en los viajes oceánicos hacia América y África. También se consideraba, hasta finales del siglo XVIII, la montaña más alta 90 LA GEOLOGÍA DEL PARQUE

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