P.N. del Teide 2ed.

Nacimiento y evolución de Pico Viejo Poco conocemos de las partes más internas de Pico Viejo. Sólo sabemos de él lo que vemos ahora en superficie. Su historia eruptiva está imbricada con la del Teide, pues ambos han ido progresando en su crecimiento casi sincrónico. En sus laderas vemos una sucesión de coladas de episodios diferentes, surgidas todas ellas de la cima actual. Muchas de ellas son coladas pahoehoe que llegan, por el este y sureste, hasta muy cerca de la carretera principal del Parque, enterrando una parte del escarpe de los Roques de García y rellenando la depresión de los Llanos de Ucanca. Por el sur, se extienden más allá de la carretera de Chio, rebasando los límites de la Caldera de Las Cañadas. Por el oeste, las lavas descendieron por el valle de Icod hacia la costa. Historia de un cráter complejo Lo más espectacular que tiene Pico Viejo es su cumbre (3.134 m). Desde la carretera no es imaginable la historia volcánica que se puede ver en la cima del volcán, por lo que se recomienda que, si se está bien preparado físicamente, se ascienda hasta él por el itinerario 8. Pico Viejo tiene dos cráteres. El mayor y más antiguo es una pequeña caldera de 800 m de diámetro por 140 m de profundidad; es el mayor cráter de todo el archipiélago canario. En sus paredes interiores se ven apilamientos de coladas alternando con algunos niveles de piroclastos, atravesadas verticalmente por pequeños diques. Hubo un momento en que este cráter se llenó de magma, formándose un lago de lava que desbordó por el extremo SSE. Interior del cráter de Pico Viejo. 97 LA GEOLOGÍA DEL PARQUE

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